Siempre digo que hay tres tipos de personas cuando te los cruzas por el monte siendo pastor: los que te tratan con admiración, los que te tratan con indiferencia y los que te tratan con repulsión. Esta última es normalmente por desconocimiento ya que suele ser gente que cree que somos maltratadores de animales y no son conscientes en la gran labor social de conservación y limpieza que hacemos en las montañas, además de tener muchos otros beneficios. Por otro lado, es un placer mantener una conversación con cualquier persona que me cruce en el camino.

En el Siglo XXI en el que los teléfonos y las cámaras de vídeo están incluso en las montañas, pediría un poco de respeto hacia el pastor; antes de hacerle fotos y vídeos preguntarle si le importa. Personalmente no es algo que me moleste, pero es un pensamiento generalizado en la comunidad pastoril.

Algunos consejos a seguir:

  • Desde luego no se corre donde hay ganado, y mucho menos se le molesta.
  • Tener cuidado cuando se pasa por debajo de un rebaño en una pendiente, ya que pueden desprender piedras.
  • Si ven alguna oveja sola o mal herida, avisarnos, eso siempre de agradecer.
  • Respetar las cabañas y refugios de los pastores, es lo único que tenemos para protegernos de las inclemencias del tiempo.
  • Si tienen perro por favor atarlo en cuanto avisten algún rebaño.

Los Mastines y el Turista

Uno de los mayores problemas con el que nos cruzamos es con respecto a los perros mastines; son animales tremendamente independientes y están con nosotros por trabajo, ya que nos vemos obligados a tenerlos porque es nuestra única defensa contra el oso, el lobo e incluso algún perro “desobediente”.

Entendemos que los turistas se ponen nerviosos y se asustan.Es normal, son animales muy grandes e imponentes, y su trabajo es defender su territorio y sobretodo su rebaño. Pero solo hay que seguir unas pautas muy básicas, muchas de sentido común.

  • Si van sin perro: tranquilos, el mastín ladrará para echarlos de su territorio pero no los morderá; no hay que levantarles los palos ya que pueden sentirse amenazados; Y se debe pasar tranquilamente rodeando el ganado.
  • Si van con perro: dependerá de la actitud del mismo; si el perro es sumiso no pasara nada, el mastin lo olerá y se irá. Y si es dominante recomiendo darse la vuelta o dar un gran rodeo, ya que con dos personalidades fuertes suelen haber problemas.

En esta imagen fueron turistas ejemplares que, estaban sentados cerca de un lago, las ovejas fueron a beber y todo fue bien. Ellos ataron al perro y se quedaron sentados sin moverse. Las 3000 ovejas y los mastines se acercaron, bebieron y pasaron de largo. Gracias por vuestro respeto, ¡fue un placer cruzaros!

Zacarías Fievet

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